Salud y Sueño ***

 

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miércoles 16 de julio de 2008

El consumo de calorías influye negativamente en los patrones de sueño de los adultos sanos

Publicado em 23/06/2008

La Dra. Ioná Zalcman Zimberg, PhD student, del departamento de psicobiología de la Federal University of Sao Paulo, Brasil, ha dirigido un estudio que demuestra que el consumo de calorías, y especialmente el consumo de tentempiés nocturnos, influye negativamente en los patrones de sueño de los adultos sanos, y que ha presentado en SLEEP 2008: 22nd Annual Meeting of the Associated Professional Sleep Societies, celebrado en junio de 2008 en Baltimore, Maryland.

La investigadora concluye que “se hallaron correlaciones positivas y estadísticamente significativas entre el consumo total de energía, el consumo nocturno de energía y los despertares durante el sueño. De modo similar, el consumo total de energía y el consumo de tentempiés nocturnos estaban correlacionados de forma significativa con el índice apnea-hipopnea [IAH]”.

Tomando esto en conjunto con anteriores investigaciones que demostraban que la distribución circadiana del consumo de alimentos era capaz de alterar los patrones endocrinos y metabólicos durante el sueño, los investigadores señalan que “el consumo de calorías puede aumentar la fragmentación del sueño en individuos sanos, lo que podría exacerbar los efectos de la falta de sueño sobre el equilibrio nutricional y metabólico”.

La alimentación influye en el sueño

La Dra. Zalcman respondió en una entrevista concedida a Medscape Psychiatry que “hemos tratado de objetivar cómo influye la alimentación en el sueño”. Los investigadores seleccionaron a 52 individuos sanos con edades comprendidas entre los 20 y los 45 años. Los pacientes debían completar un esquema de 3 comidas diarias y someterse a una polisomnografía. La Dra. Zalcman explicó que el estudio polisomnográfico se realizaba para determinar los patrones de sueño en este grupo de adultos sanos, siguiendo los criterios de puntuación estándar internacionales de Rechtschaffen y Kales.

Los resultados del estudio indican que el consumo total de energía se correlaciona significativamente con la fragmentación del sueño (r=0,29; p<0,05) y con el IAH (r=0,40; p<0,05). Se descubrió una tendencia similar entre el consumo de tentempiés nocturnos y patrones de sueño, con una correlación estadísticamente significativa con los despertares durante el sueño (r=0,69; p<0,05) y con la puntuación en el IAH (r=0,65; p<0,05).

La Dra. Zalcman señaló que “cuando comes más, sobre todo por la noche, vas a presentar más fragmentación del sueño y una puntuación más elevada en el índice de apnea-hipopnea”.

¿Restauración del ritmo?

El Dr. Saul A. Rothenberg, PhD, psicólogo del Centro de Trastornos del Sueño del North Shore-Long Island Jewish Health System, en New Hyde Park (Nueva York), miembro del American Board of Sleep Medicine (enfermedades respiratorias, cuidados intensivos y trastornos del sueño), y participante en la citada reunión, comentó en una entrevista a Medscape Psychiatry que “solo recientemente se ha comenzado a investigar de forma rigurosa y científica el asunto de si la alimentación puede modular el sueño y los ciclos circadianos”.

“Por eso, estudios como éste son tan importantes”, añadió el Dr. Rothenberg. “Pueden existir discrepancias con la metodología de la investigación, pero la idea de que existe otro mecanismo para fijar o restaurar los ritmos circadianos [relacionado con] la disponibilidad o ausencia de alimento, es un tema muy importante que amplía enormemente nuestro conocimiento sobre la regulación de los ciclos circadianos”.

http://www.medcenter.com/

 

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