Salud y Sueño ***

 

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miércoles 26 de marzo de 2008

Un pez insomne podría ayudar a las personas que tienen problemas para conciliar el sueño

El hallazgo apunta a genes que podrían evitar el sueño, afirman científicos

(FUENTE: Stanford University, news release, Oct. 15, 2007)

MIÉRCOLES 17 de octubre (HealthDay News/Dr. Tango) -- Puede que no den vueltas para dormir, pero los peces pueden sufrir insomnio, de acuerdo con una nueva investigación que podría ayudar a los humanos con trastornos del sueño.

Un equipo de la Facultad de medicina de la Universidad de Stanford en California halló que el pez cebra, un pez de acuario común, puede portar una mutación genética asociada con problemas del sueño. El hallazgo podría ayudar a los científicos en sus esfuerzos por aprender más acerca de la genética de los trastornos del sueño.

Los peces que portaban la mutación tenían células cerebrales que carecían de receptores para un neuropéptido llamado hipocretina. Estos peces dormían 30 por ciento menos en total que los peces cebra normales. Cuando los peces mutantes podían dormir, lo hacían sólo por la mitad del tiempo que los peces cebra normales.

El estudio fue publicado en la edición del 16 de octubre de Public Library of Science - Biology.

El siguiente paso de los investigadores es analizar las mutaciones del pez cebra que hacen que duerma más de la cuenta o la ausencia completa de sueño, con el objetivo final de descubrir nuevas moléculas en la regulación del sueño y redes cerebrales transmitidas a los humanos a través de la evolución.

"Mucha gente se pregunta, '¿por qué dormimos?' y '¿cuál es la función del sueño?' Creo que lo más importante es determinar primero cómo el cerebro genera y regula el sueño", afirmó en una declaración preparada el autor del estudio, el Dr. Emmanuel Mignot. "Esto nos dará pistas importantes sobre cómo y quizá por qué el sueño ha sido seleccionado por la evolución natural y es tan universal".

http://healthfinder.gov/

 

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miércoles 19 de marzo de 2008

Siete u ocho horas de sueño son lo mejor para la salud

Investigación muestra que los periodos más cortos o más largos se relacionaban con un mayor riesgo de muerte

(FUENTE: American Academy of Sleep Medicine, news release, Dec. 1, 2007)

LUNES 3 de diciembre (HealthDay News/Dr. Tango) -- El exceso o la falta de sueño puede aumentar el riesgo de muerte, según informan investigadores británicos.

"En cuanto a la prevención, nuestros hallazgos indican que dormir siete u ocho horas por noche de manera constante es óptimo para la salud", afirmó en una declaración preparada la autora del estudio, Jane E. Ferrie, de la Facultad de medicina del Colegio universitario de Londres.

Su equipo estudió a más de 8,000 personas entre los 35 y los 55 años de edad, a quienes se dio seguimiento por varios años.

Entre los participantes que dormían seis, siete u ocho horas por noche al inicio del estudio, una reducción en la duración del sueño nocturno se relacionaba con un riesgo en exceso de 110 por ciento de muerte relacionada con la salud cardiovascular.

De manera similar, entre los participantes que dormían seis, siete u ocho horas por noche al inicio del estudio, un aumento en la duración del sueño nocturno se relacionaba con un riesgo mayor en 110 por ciento de muerte no relacionada con la salud cardiovascular.

El estudio aparece en la edición del 1 de diciembre de Sleep.

En promedio, la mayoría de los adultos necesita entre siete y ocho horas de sueño por noche para sentirse bien descansado y alerta, según la American Academy of Sleep Medicine.

http://healthfinder.gov/

 

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miércoles 12 de marzo de 2008

Relacionan la falta de sueño con el aumento de peso en las madres recientes

Aún así, siguen buscando una causa para la conexión

Por Randy Dotinga
Reportero de Healthday

(FUENTES: Erica P. Gunderson, Ph.D., investigator, Kaiser Permanente Division of Research, Oakland, Calif.; Claire D. Brindis, Dr.P.H., professor of pediatrics, University of California, San Francisco; November 2007, American Journal of Epidemiology)

MIÉRCOLES 28 de noviembre (HealthDay News/Dr. Tango) -- Si su nuevo bebé la mantiene despierta en la noche, tome nota. Un estudio, el primero de su tipo, sugiere que la privación de sueño después de dar a luz podría limitar la capacidad de la madre reciente para perder parte del peso relacionado con el embarazo.

No está claro por qué podría haber una relación entre la pérdida de sueño y la ausencia de pérdida de peso. Aún así, la posibilidad de una conexión es interesante, afirmó la autora principal del estudio, Erica P. Gunderson, investigadora de la División de investigación del Kaiser Permanente en Oakland, California.

"Dormir lo suficiente podría ser igual de importante que una dieta sana y la actividad física para regresar al peso anterior al embarazo", dijo Gunderson.

Según los autores del estudio, los científicos han relacionado poco sueño con la obesidad, la enfermedad cardiaca y la diabetes. Pero ha habido poca investigación sobre la conexión entre el sueño, el embarazo y el peso.

Para el nuevo estudio, los investigadores estudiaron los pesos y patrones de sueño de 940 mujeres que estaban inscritas en un estudio de Massachusetts durante el inicio del embarazo entre 1999 y 2002.

Un año después de dar a luz, 124 de las mujeres conservaban al menos once libras (unos cinco kilos) del peso que habían aumentado durante el embarazo. Después de que los investigadores ajustaron las estadísticas para tomar en cuenta factores como el ingreso familiar, encontraron que las mujeres que dormían cinco horas al día seis meses después de dar a luz eran más de tres veces más propensas a mantener el peso, en comparación con las que dormían siete horas.

Dormir seis, siete u ocho horas al día no parecía aumentar el riesgo de una mujer de mantener el peso. "Básicamente, las mujeres que dormían menos horas no perdieron tanto peso como las que dormían varias horas más", apuntó Gunderson.

Los hallazgos del estudio, realizado por investigadores del Kaiser Permanente, de la Facultad de medicina de la Harvard y de Harvard Pilgrim Health Care, fueron publicados en la edición de noviembre del American Journal of Epidemiology.

Podría parecer que la gente que duerme menos en realidad perdería más peso porque pasaría más tiempo quemando calorías mientras está despierta. Pero el estudio sugiere lo contrario, dijo Gunderson, tal vez porque a la gente le da más hambre debido a la falta de sueño.

Además, añadió, "si uno está despierto más tiempo, hay más oportunidades para comer".

Claire D. Brindis, profesora de pediatría de la Universidad de California en San Francisco, dijo que su propia experiencia al dar a luz a dos niños le enseñó sobre cómo están conectados el estrés, el sueño y el peso.

"Habiéndolo vivido, en parte se debe a que uno está más cansado y se siente que se necesita comida para mantener la energía", afirmó. "Cuando se está estresado, se siente que uno se puede recompensar con comida. Crea una sensación de comodidad".

Gunderson apuntó que el próximo paso es comprender qué tienen en común las mujeres que duermen menos después del embarazo. Entonces, los médicos pueden "dirigirse a las mujeres que tal vez no duerman lo suficiente y encontrar maneras de apoyarlas", señaló.

http://healthfinder.gov/

 

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miércoles 5 de marzo de 2008

Los problemas de sueño afectan al conjunto de los adultos mayores

Aún así, los expertos señalan que no tienen por qué ser una parte inherente del envejecimiento

Por Karen Pallarito
Reportero de Healthday

(FUENTES: Harrison G. Bloom, M.D., senior associate, International Longevity Center-USA, and associate clinical professor of geriatrics and medicine, Mount Sinai School of Medicine, New York City, and chairman, National Coalition for Sleep Disorders in Older People; Julie Gammack, M.D., assistant professor, medicine. division of geriatric medicine, St. Louis University; Michael V. Vitiello, Ph.D., professor, psychiatry and behavioral sciences, associate director, Northwest Geriatric Education Center, University of Washington, Seattle, and board member, National Sleep Foundation, Washington, D.C.)

VIERNES 23 de noviembre (HealthDay News/Dr. Tango) -- Los estadounidenses de edad avanzada tienen a menudo dificultades para dormir bien por las noches. Es un gran problema de calidad de vida, señalan los expertos, porque contrario a la creencia popular, los adultos mayores necesitan casi la misma cantidad de sueño que los adultos jóvenes.

"Los problemas de sueño y los trastornos del sueño no son una parte inherente del envejecimiento", dijo el Dr. Harrison G. Bloom, asociado principal del Centro internacional para la longevidad de EE.UU. y profesor clínico adjunto de geriatría y medicina de la Escuela de medicina Mount Sinai de la ciudad de Nueva York. "No es más que un mito decir que los adultos mayores necesitan menos sueño que los jóvenes".

Aún así, en un estudio publicado recientemente en el The American Journal of Medicine, los investigadores hallaron que más de la mitad de los estadounidenses mayores tiene problemas para dormir la cantidad de horas que necesita.

Los adultos mayores suelen tener el "sueño fragmentado", lo que significa que despiertan con más frecuencia durante la noche, dijo la Dra. Julie Gammack, autora del estudio y profesora asistente de medicina de la División de medicina geriátrica de la Universidad de San Luís.

También parece que tienen menos sueño "REM", el sueño con movimientos oculares rápidos, agregó Bloom.

No está claro qué papel tienen estos cambios naturales de los patrones de sueño en la calidad de vida de una persona, apuntó Bloom. "Lo que es importante, sin embargo, es que los adultos mayores con frecuencia tienen trastornos de sueño y problemas para dormir", destacó.

Y, según los expertos, esto se debe normalmente a más de una causa.

"La perturbación del sueño en los adultos mayores está relacionada generalmente con enfermedades crónicas y agudas, incluidos trastornos específicos del sueño como la apnea del sueño y el síndrome de piernas inquietas, que aparece con gran frecuencia en las poblaciones mayores", dijo Michael V. Vitiello, profesor de psiquiatría y ciencias del comportamiento, y director adjunto del Centro de educación geriátrica Northwest de la Universidad de Washington.

A medida que la gente envejece, adquiere por lo general más enfermedades y sufre de dolores y achaques. "Estas dolencias pueden interrumpir el sueño, así que lo que ellos perciben como un trastorno del sueño podría estar relacionado en realidad con los efectos de algunos de sus otros problemas médicos", anotó Gammack.

Tomar varios medicamentos, algo que hacen muchas personas mayores, puede conducir también a la fatiga y a la "hipersomnia", o a estar cansado todo el tiempo, agregó Bloom.

Otro gran problema, anotó, es la depresión y la ansiedad. "Estas afecciones están relacionadas comúnmente con los problemas de sueño".

A pesar de la prevalencia de las dificultades para conciliar el sueño en adultos mayores, muchos pacientes no están recibiendo la ayuda que necesitan.

"El médico promedio recibe muy poco entrenamiento en trastornos del sueño y normalmente no lleva a cabo un examen de rutina para detectarlos", dijo Vitiello, que forma parte del consejo de directores de la National Sleep Foundation. Esto podría deberse a la falta de tiempo, de entrenamiento o a la creencia de que es poco lo que se puede hacer para mejorar el sueño, explicó.

Por consiguiente, problemas como el insomnio, el síndrome de las piernas inquietas, la apnea del sueño y los trastornos del ritmo circadiano están subdiagnosticados y subtratados, apuntó Bloom.

Para corregir el problema, una coalición nacional de organizaciones del sueño, medicina geriátrica y del envejecimiento están elaborando en estos momentos directrices para fomentar la prevención, el diagnóstico y el tratamiento de los problemas del sueño en adultos mayores. La National Coalition for Sleep Disorders in Older People espera publicar sus recomendaciones a mediados de 2008.

"La razón por la que nos preocupamos por estos problemas, además de que son una cuestión importante para la calidad de vida, y de estar cansado al día siguiente y no funcionar de manera correcta, es que los trastornos del sueño están relacionados con la hipertensión, la diabetes, la enfermedad pulmonar, la enfermedad cardiaca, la depresión y la ansiedad", señaló Bloom, presidente del grupo de trabajo experto de la coalición.

Aún no se ha establecido una relación de causa y efecto entre los trastornos del sueño y estos problemas de salud crónicos, pero Bloom sospecha que al menos contribuyen unos a otros. Y considera que una relación causal podría encontrarse en los próximos años.

"Esto es más bien la punta del iceberg del problema", dijo

http://healthfinder.gov/

 

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