Salud y Sueño ***

 

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miércoles 30 de julio de 2008

Relacionan el exceso y la falta de sueño con riesgo de accidente cerebrovascular

Las mujeres posmenopáusicas que dormían más de nueve horas por noche tenían un aumento de riesgo de hasta 70 por ciento

Por Ed Edelson
Reportero de Healthday

(FUENTES: Jiu-Chiuan Chen, M.D., Sc.D., assistant professor of epidemiology, University of North Carolina School of Public Health, Chapel Hill; Adnan I. Qureshi, professor of neurology, neurosurgery and radiology, Univerity of Minnesota Medical School, Minneapolis; Sylvia Wassertheil-Smoller, Ph.D., head, division of epidemiology, Albert Einstein College of Medicine, New York City; July 18, 2008, Stroke, online)

JUEVES, 17 de julio (HealthDay News/Dr. Tango) -- Dormir demasiado o muy poco parece aumentar el riesgo de accidente cerebrovascular, según encuentra un estudio reciente.

Y aunque los investigadores señalaron que sus hallazgos solo pueden aplicarse a las mujeres posmenopáusicas del estudio, otros expertos dijeron que la misma relación entre el sueño y el accidente cerebrovascular parece ser universal.

El estudio de más de 93,000 mujeres encontró que las que dormían regularmente más de nueve horas por noche tenían un aumento de entre 60 y 70 por ciento en el riesgo de accidente cerebrovascular frente a las mujeres que dormían siete horas.

El riesgo de accidente cerebrovascular fue 14 por ciento mayor en las mujeres que regularmente dormían seis horas o menos, frente a las mujeres que dormían siete horas por noche.

El estudio, que será publicado en línea el 18 de julio en la revista Stroke, fue liderado por el Dr. Jiu-Chiuan Chen, profesor asistente de epidemiología de la Facultad de salud pública de la Universidad de Carolina del Norte.

Varios estudios han documentado efectos adversos de la privación de sueño, apuntó Chen, y este informe complementa esas pruebas.

"Algunos estudios han demostrado una relación entre el sueño anormalmente largo y un aumento en el riesgo de enfermedad cardiovascular y presión arterial alta", señaló.

Se han observado hallazgos similares en estudios de otros grupos de personas, apuntó el Dr. Adnan I. Qureshi, profesor de neurología, neurocirugía y radiología de la Facultad de medicina de la Universidad de Minnesota, quien realizó algunos de estos estudios.

"Si se duerme demasiado o muy poco, parece que aumenta el riesgo de accidente cerebrovascular", advirtió Qureshi. "Los factores de riesgo tradicionales como los niveles de colesterol o la presión arterial alta no explican esto".

No está claro por qué el sueño afecta el riesgo de accidente cerebrovascular, pero hay varias explicaciones posibles, dijo. Una es que las personas que informan dormir muchas horas podrían tener un "sueño ineficaz" porque sus periodos de sueño se ven interrumpidos por despertares no notados, a veces debido al trastorno respiratorio llamado apnea del sueño.

"O se podría estar frente a un perfil psicosocial", dijo Qureshi. "La gente deprimida tiende a dormir más".

En cuanto a la falta de sueño, "en modelos experimentales, se ha demostrado que no dormir lo suficiente aumenta el riesgo de muerte", apuntó. "Tanto el sueño como la calidad del mismo son importantes para la supervivencia".

Podría haber algunos factores específicos de las mujeres posmenopáusicas, dijo Sylvia Wassertheil-Smoller, directora de la división de epidemiología del Colegio de medicina Albert Einstein de la ciudad de Nueva York.

"Pasan todo tipo de cosas en el sistema hormonal de las mujeres que duermen menos de seis horas", advirtió. "Muchos estudios muestran claramente que es dañino, que se liberan muchas hormonas de estrés".

Y dormir más de lo normal podría relacionarse con la depresión, dijo Wassertheil-Smoller, quien piensa igual que Qureshi.

"La gente deprimida tiende a dormir más", apuntó. "La depresión se relaciona con un mayor riesgo de enfermedad cardiovascular y accidente cerebrovascular".

Wassertheil-Smoller señaló que simplemente programar el reloj para dormir más no es una solución para el problema. "Si una mujer no duerme lo suficiente, puede tratar reducción del estrés y otros métodos para dormir más", aconsejó. "Si una mujer por lo general duerme más de nueve horas, puede discutirlo con su médico. También debería tomar medidas para reducir los factores de riesgo conocidos para el accidente cerebrovascular, sobre todo la presión arterial alta".


http://healthfinder.gov/

 

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domingo 27 de julio de 2008

Las necesidades de sueño podrían declinar con la edad

Un estudio sugiere que lo que algunos piensan que es insomnio es en realidad una parte natural del envejecimiento

Por Alan Mozes
Reportero de Healthday

(FUENTES: Elizabeth Klerman, M.D., Ph.D., assistant professor, medicine, division of sleep medicine, Brigham and Women's Hospital, and Harvard Medical School, Boston; Gregg Jacobs, M.D., sleep specialist, Sleep Disorders Center, University of Massachusetts Memorial Medical Center, Worcester; July 24, 2008, Current Biology, online)

JUEVES, 24 de julio (HealthDay News/Dr. Tango) -- El motivo de que los adultos sanos duerman menos a los 60 que a los 20 podría ser simplemente porque la gente necesita menos sueño a medida que envejece, sugiere un informe reciente.

Si resulta cierta, la observación podría significar que lo que muchos adultos mayores interpretan como insomnio podría ser un reflejo perfectamente normal de un cambio relacionado con la edad en su reloj interno.

"La gente mayor podría simplemente necesitar menos sueño que la más joven", afirmo la autora del estudio, la Dra. Elizabeth Klerman, profesora asistente de medicina en la división de medicina del sueño del Hospital Brigham and Women's de Boston. "Podría resultar que tienen más problemas para contraer el sueño. Pero de hecho, también podría tratarse de que obtienen lo que necesitan en menos tiempo. Todavía no sabemos el motivo".

Klerman y su colega el Dr. Derk-Jan Dijk, de la Universidad de Surrey en el Reino Unido, reportaron los hallazgos en la edición en línea del 24 de julio de la revista Current Biology. Se espera que los hallazgos aparezcan en la edición impresa del 5 de agosto de la revista.

Para medir la relación entre el sueño y la edad, los investigadores compararon la conducta de sueño entre un grupo de 35 hombres y mujeres de 18 a 32 años de edad y la de un grupo de 18 hombres y mujeres de 60 a 72 años.

Todos los participantes estaban sanos y no tenían trastornos previos del sueño. Se pidió a todos que permanecieran en la cama 16 horas al día (doce horas de noche y cuatro de día) durante tres a siete días.

El grupo de menor edad terminó durmiendo más durante el estudio que durante su rutina normal.

Tomando eso en cuenta, se encontró que el grupo de mayor edad durmió 1.5 horas menos al día en promedio que el de menor edad, con casi 7.5 horas frente a 9 horas. Los autores notaron que el sueño entre los mayores se distribuía equitativamente entre el tiempo que pasaban durmiendo (llamado sueño MOR) y el sueño no MOR.

"Los pacientes mayores tardaron más en quedarse dormidos que los más jóvenes", señaló. "Y también podría darse el caso de que haya un trastorno del sueño no reconocido que interfiere con una noche reparadora de sueño. Pero aún no podemos decir si se trata de una incapacidad o una capacidad para dormir".

Pero aunque Klerman y sus colegas continúan sus esfuerzos para revelar el misterio, el Dr. Gregg Jacobs, especialista del sueño del Centro de trastornos del sueño del Centro médico memorial de la Universidad de Massachusetts, ya está describiendo el estudio como "el mejor que he visto hasta ahora sobre la fisiología del sueño de las personas mayores".

"Este estudio aborda una necesidad real, porque la mayoría de investigaciones sobre el sueño se enfocan en estudiantes universitarios, pero la mayoría de gente que tiene problemas del sueño son adultos de mediana edad y mayores", observó. "Y en cuanto a la gente mayor, el estudio parece indicar que nuestro impulso de dormir disminuye a medida que envejecemos".

"En parte se debe a que la gente mayor no gasta tanta energía como los adultos más jóvenes", apuntó Jacobs. "Y además, la gente mayor tiende a tomar siestas y a distribuir más su sueño en el curso de un periodo de 24 horas. Así que tal vez simplemente no necesiten tanto sueño de noche".

"Entonces, la idea de que necesitamos ocho horas de sueño por noche podría ser más relevante para la gente más joven", añadió. "Y si es así, no deberíamos estar diciendo automáticamente a la gente mayor que tome pastillas o busque atención médica si duerme menos de ocho horas. Porque dormir menos podría ser una consecuencia normal del envejecimiento".

http://healthfinder.gov/


 

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miércoles 23 de julio de 2008

Pérdida de volumen de las estructuras cerebrales relacionadas con la memoria en los pacientes con apnea obstructiva del sueño

Autora: Marlene Busko
Publicado 13/06/2008

Los resultados de un estudio realizado por el Dr. Rajesh Kumar y sus colaboradores de la Universidad de California en Los Ángeles, publicado en junio en Neuroscience Letters, indican que la resonancia magnética (RM) de alta resolución revela que los tubérculos mamilares (estructuras cerebrales relacionadas con la memoria) eran un 20% más pequeños en los pacientes con apnea obstructiva del sueño que en los pacientes de referencia.

Los tubérculos mamilares están localizados en la región anteroinferior del hipotálamo y forman parte del complejo sistema hipocámpico-diencefálico de la memoria. El Dr. Ronald M. Harper, coautor del estudio, declaró a Medscape Psychiatry que los tubérculos mamilares son difíciles de ver con las técnicas de imagen convencionales porque son estructuras pequeñas situadas en la profundidad del diencéfalo cerca del hueso y del líquido cefalorraquídeo central aunque la resonancia magnética de alta resolución ofrece imágenes satisfactorias.

“Observamos una pérdida de volumen sustancial en los pacientes con apnea del sueño, aproximadamente un 20% mayor en el tubérculo mamilar izquierdo que en el derecho”.

El Dr. Kumar señala en una nota de prensa que “estos hallazgos son importantes porque los pacientes que sufren pérdida de memoria por otras causas, como el alcoholismo o la enfermedad de Alzheimer, también presentan una pérdida de volumen de los tubérculos mamilares”.

Los médicos, añade, tratan la amnesia en los pacientes alcohólicos con dosis masivas de tiamina (vitamina B1) con la intención de recuperar la función de las células dañadas.

El Dr. Harper señaló que “lo hay que hacer ahora es averiguar cómo evitar este fenómeno [la disminución del volumen de los tubérculos mamilares]. Aún no sabemos si los pacientes con apnea obstructiva del sueño tienen una concentración de tiamina baja”.

Dificultad para respirar

La apnea obstructiva del sueño se caracteriza por episodios recurrentes de obstrucción de las vías respiratorias durante el sueño. Habitualmente, explica el Dr. Harper, el flujo de aire se detiene, aunque el diafragma sigue intentando que el aire circule, y el paciente se despierta con dificultad para respirar. Este trastorno también afecta a los niños que por lo general presentan hiperactividad diurna como consecuencia del sueño alterado.

El tratamiento de la apnea del sueño consiste en utilizar un aparato de presión positiva continua en la vía respiratoria (CPAP, del inglés continuous positive airway pressure) y, según el autor, muchos niños pueden mejorar mucho tras la amigdalectomía. “Pero incluso tras el tratamiento con CPAP”, añadió, “los pacientes siguen mostrando déficits de memoria, lo que sugiere que se trata de una lesión relativamente duradera”.

En los tubérculos mamilares puede estar la clave que explique la amnesia

Los investigadores señalan que los déficits de memoria reciente en la apnea obstructiva del sueño sugieren una probable lesión de los tubérculos mamilares similar a la observada en otros trastornos que afectan a la memoria, como el síndrome de Korsakoff. Plantearon la hipótesis de que los pacientes con apnea del sueño podrían sufrir una pérdida de volumen de los tubérculos mamilares en comparación con un grupo de referencia.

Evaluaron a 43 pacientes con un diagnóstico reciente de apnea obstructiva del sueño sin tratamiento, y los compararon con 66 pacientes del grupo de referencia con sexo y edad equiparable. Los participantes en el estudio (75% hombres) tenían un promedio de edad de 47 años (intervalo entre 31 y 66 años).

Los investigadores determinaron las dimensiones de los tubérculos mamilares promediando los resultados de dos RM de alta resolución con trazado manual de los volúmenes.

En los pacientes con apnea obstructiva del sueño el volumen de los tubérculos mamilares era menor (sobre todo del tubérculo mamilar izquierdo) en comparación con el grupo de referencia.

Los autores concluyen que “estas pérdidas de volumen pueden reflejar alteraciones neurales que contribuyen a los déficits de memoria frecuentes en pacientes con este síndrome” y añaden que la magnitud de la pérdida de volumen refleja un déficit avanzado del proceso de la memoria.

Aunque se desconoce aún el mecanismo que origina la pérdida de volumen de los tubérculos mamilares en la apnea obstructiva del sueño, los investigadores sospechan que la lesión se produce principalmente por la hipoxia o la respuesta inflamatoria que acompañan a la falta intermitente de oxígeno, sin descartar la posibilidad de que el déficit de tiamina u otra carencia nutricional impida una adecuada protección neurológica.

En un próximo estudio, los autores investigarán si el aporte complementario de vitamina B1 ayuda a restablecer la memoria en los pacientes con apnea del sueño.

http://www.medcenter.com/

 

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miércoles 16 de julio de 2008

El consumo de calorías influye negativamente en los patrones de sueño de los adultos sanos

Publicado em 23/06/2008

La Dra. Ioná Zalcman Zimberg, PhD student, del departamento de psicobiología de la Federal University of Sao Paulo, Brasil, ha dirigido un estudio que demuestra que el consumo de calorías, y especialmente el consumo de tentempiés nocturnos, influye negativamente en los patrones de sueño de los adultos sanos, y que ha presentado en SLEEP 2008: 22nd Annual Meeting of the Associated Professional Sleep Societies, celebrado en junio de 2008 en Baltimore, Maryland.

La investigadora concluye que “se hallaron correlaciones positivas y estadísticamente significativas entre el consumo total de energía, el consumo nocturno de energía y los despertares durante el sueño. De modo similar, el consumo total de energía y el consumo de tentempiés nocturnos estaban correlacionados de forma significativa con el índice apnea-hipopnea [IAH]”.

Tomando esto en conjunto con anteriores investigaciones que demostraban que la distribución circadiana del consumo de alimentos era capaz de alterar los patrones endocrinos y metabólicos durante el sueño, los investigadores señalan que “el consumo de calorías puede aumentar la fragmentación del sueño en individuos sanos, lo que podría exacerbar los efectos de la falta de sueño sobre el equilibrio nutricional y metabólico”.

La alimentación influye en el sueño

La Dra. Zalcman respondió en una entrevista concedida a Medscape Psychiatry que “hemos tratado de objetivar cómo influye la alimentación en el sueño”. Los investigadores seleccionaron a 52 individuos sanos con edades comprendidas entre los 20 y los 45 años. Los pacientes debían completar un esquema de 3 comidas diarias y someterse a una polisomnografía. La Dra. Zalcman explicó que el estudio polisomnográfico se realizaba para determinar los patrones de sueño en este grupo de adultos sanos, siguiendo los criterios de puntuación estándar internacionales de Rechtschaffen y Kales.

Los resultados del estudio indican que el consumo total de energía se correlaciona significativamente con la fragmentación del sueño (r=0,29; p<0,05) y con el IAH (r=0,40; p<0,05). Se descubrió una tendencia similar entre el consumo de tentempiés nocturnos y patrones de sueño, con una correlación estadísticamente significativa con los despertares durante el sueño (r=0,69; p<0,05) y con la puntuación en el IAH (r=0,65; p<0,05).

La Dra. Zalcman señaló que “cuando comes más, sobre todo por la noche, vas a presentar más fragmentación del sueño y una puntuación más elevada en el índice de apnea-hipopnea”.

¿Restauración del ritmo?

El Dr. Saul A. Rothenberg, PhD, psicólogo del Centro de Trastornos del Sueño del North Shore-Long Island Jewish Health System, en New Hyde Park (Nueva York), miembro del American Board of Sleep Medicine (enfermedades respiratorias, cuidados intensivos y trastornos del sueño), y participante en la citada reunión, comentó en una entrevista a Medscape Psychiatry que “solo recientemente se ha comenzado a investigar de forma rigurosa y científica el asunto de si la alimentación puede modular el sueño y los ciclos circadianos”.

“Por eso, estudios como éste son tan importantes”, añadió el Dr. Rothenberg. “Pueden existir discrepancias con la metodología de la investigación, pero la idea de que existe otro mecanismo para fijar o restaurar los ritmos circadianos [relacionado con] la disponibilidad o ausencia de alimento, es un tema muy importante que amplía enormemente nuestro conocimiento sobre la regulación de los ciclos circadianos”.

http://www.medcenter.com/

 

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miércoles 9 de julio de 2008

Tanto que hacer y tan pocas horas de sueño

Insite Chile  SEO Posicionamiento en Buscadores24/6/2008 - 08:56(GMT)

La mayoría de las mujeres no necesitan una encuesta que les diga un dato básico sobre la vida femenina: Con mucha frecuencia se privan del sueño y se sienten demasiado cansadas para sobrevivir al día con vigor.

Ya sean mujeres profesionales solteras, recién casadas, madres primerizas, madres solteras, madres con hijos adultos o abuelas, muchas, si no la mayoría de las mujeres reconocen que no duermen lo suficiente.

De hecho, una encuesta de la National Sleep Foundation halló que el 60 por ciento de las mujeres encuestadas dijo que sólo dormía bien unas cuantas noches a la semana o menos. Y el 43 por ciento dijo que la somnolencia diurna interfería con sus actividades diarias.

Aún así no hay que abandonar la esperanza, señalan dos expertas en mujeres y sueño, hay medidas que se pueden tomar para volver a dormir bien por las noches.

Para comenzar, es necesario que las mujeres se convenzan que la falta de sueño es perjudicial y no es un mérito. Reconocer esos efectos perjudiciales para la salud puede ayudarla a "respetar su sueño".

"Los estudios ahora demuestran que si una persona se priva del sueño, tiene mayor tendencia a aumentar de peso", advirtió Donna Arand, directora del Centro para los trastornos del sueño del Centro médico Kettering en Kettering, Ohio, y vocera de la American Academy of Sleep Medicine.

Dormir menos de siete horas está asociado con un mayor índice de masa corporal (una proporción del peso en función de la altura) y una mayor probabilidad de obesidad, de acuerdo con un estudio de más de 25,000 personas publicado en la revista Sleep.

Otros investigadores analizaron los resultados de 23 estudios y hallaron que 17 de ellos respaldaban una asociación ineludible entre el sueño insuficiente y el aumento de peso. Los hallazgos del estudio se publicaron en línea el 17 de enero en la revista Obesity.

Pero los riesgos de salud no se limitaron al aumento de peso.

Los problemas cardiovasculares como la presión arterial alta han sido asociados a la falta de sueño, dijo Arand. Y la National Sleep Foundation señala que dormir poco puede conducir a un mayor riesgo de diabetes, problemas psiquiátricos como la depresión y el abuso de sustancias, así como a un mayor riesgo de accidentes de vehículos de motor.

La fundación también asegura que el sueño insuficiente puede afectar la concentración y dificultar la memorización de información nueva.

De hecho, el rendimiento puede verse afectado tras haber dormido durante cuatro noches seguidas cinco horas o menos, señalaron los investigadores en la edición en línea del 12 de febrero en la revista Sleep Medicine.

Así que ahora que sabe por qué el sueño es tan importante, a continuación algunos consejos para lograr una buena noche de sueño.

Primero, averigüe por qué no está durmiendo bien y luego tome medidas para resolver el problema, aconsejó Joyce Walsleben, profesora asociada del Centro para los trastornos del sueño de la Universidad de Nueva York y vocera de la National Sleep Foundation.

En las mujeres, las causas físicas de los problemas del sueño a menudo son hormonales, apuntó. Así que es importante prestar atención al problema, ya sean calambres menstruales, sofocos u otros síntomas.

Sin embargo, los factores psicológicos también pueden tener que ver. La preocupación es una razón principal por las que muchas mujeres no duermen bien. "Las mujeres tienen la tendencia a querer resolver los problemas y por eso le dan mil vueltas en la cabeza", dijo Walsleben.

Para dormir bien, hay que desconectarse de las preocupaciones, dijo Walsleben. Uno modo de eliminar las preocupaciones que recomienda es la meditación de atención plena, una técnica fácil de aprender. "Romper con ese hábito de preocupación es importante", destacó.

Otra herramienta recomendada por Walsleben es un "diario de preocupaciones". Cada noche, saque 15 minutos para escribir sus preocupaciones. Utilice un lado en la página de papel para enumerar las cosas que le preocupan. En el otro lado, escriba una solución.

Tanto Arand como Walsleben recomiendan "buenos hábitos de sueño". De acuerdo con la National Sleep Foundation, deberían incluir:

  • Ejercicio regular. Lo mejor es completar una sesión de ejercicio al menos unas cuantas horas antes de ir a la cama.
  • Cenar al menos entre dos y tres antes de acostarse.
  • Evitar la cafeína y la nicotina justo antes de ir a la cama.
  • Mantener un horario regular para ir a la cama, incluidos los fines de semana.
  • Crear un ambiente inductor del sueño que sea oscuro, tranquilo, cómodo y fresco.
  • Dormir en un colchón y almohada cómodos.

Más información

La National Sleep Foundation tiene más consejos sobre cómo dormir bien por las noches.

http://www.terra.com



Salud Cardiovascular

 

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miércoles 2 de julio de 2008

Relacionado el tamaño del cuello de los niños con los trastornos del sueño

Estudio asegura que se debería tener en cuenta en quienes tengan antecedentes de ronquidos o apnea

(FUENTE: American Academy of Sleep Medicine, news release, June 10, 2008)

MIÉRCOLES 11 de junio (HealthDay News/Dr. Tango) -- Según un estudio de la Universidad de Virginia, los niños que tienen cuellos más grandes tienen más probabilidades de desarrollar un trastorno respiratorio del sueño.

Los investigadores examinaron a 215 niños entre los 18 meses y los 18 años que fueron remitidos a un centro pediátrico del sueño. De esos niños, el 37.3 por ciento eran obesos y tenían mayor frecuencia de ronquidos.

El tamaño del cuello de los niños, en posición sentado y con el cuello en posición neutral, se midió. Se utilizaron valores de saturación promedio de oxígeno y del índice de apnea hipopnea (IAH) como indicadores de la gravedad del trastorno respiratorio relacionado con el sueño.

El tamaño del cuello ajustado a la edad se relacionó con el índice de masa corporal (IMC) y el peso, y mostró una mayor correlación con el IAH que con el IMC, el peso o el tamaño de las amígdalas. El estudio halló que el tamaño del cuello también mostró una correlación inversa intensa con la saturación media de oxígeno y era un mejor predictor que el IMC, el peso o el tamaño de las amígdalas.

"Los niños que tienen mayores tamaños de cuello para su edad deben ser examinados por ronquidos, apnea, somnolencia excesiva e hiperactividad. El tamaño del cuello debería tomarse en cuenta en la evaluación clínica de los niños que tienen antecedentes de ronquidos y apnea", aseguró en una declaración preparada la Dra. Pearl L. Yu, autora del estudio.

Se esperaba que la investigación fuera presentada en la reunión anual de Associated Professional Sleep Societies en Baltimore.

Los trastornos respiratorios relacionados con el sueño afectan la respiración durante el sueño. El tipo más común es la apnea obstructiva del sueño (AOS), que tiene lugar cuando el tejido que está en la parte posterior de la garganta colapsa y obstruye la vía respiratoria.

La AOS tiene lugar en cerca del 2 por ciento de los niños pequeños, según la información de respaldo de un comunicado de prensa sobre el estudio. La AOS puede desarrollarse en niños de cualquier edad, pero es más común entre los estudiantes de preescolar, cuando las amígdalas y los adenoides son grandes en comparación con la garganta. La AOS también es común entre los niños obesos.

En el principio de la infancia, la AOS puede retrasar el ritmo de desarrollo de un niño. Si la AOS no se trata, también puede conducir a hipertensión.

http://healthfinder.gov/

 

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