Exhaustos, cansados, estresados, hombres y mujeres que viven en las grandes urbes no pueden dormir bien: la paradoja del mundo actual indica que, al mismo tiempo que aumenta la expectativa de vida, surgen nuevos trastornos para los que no estamos del todo preparados. “La medicina busca disminuir muchos problemas de la sociedad a través de una mejor prevención y tratamiento de los trastornos del sueño”, confirmó a Salud y Bienestar el médico especialista en Neumonología y Medicina del Sueño Luis Larrateguy.
En diálogo con este suplemento, Larrateguy recordó que el 19 de marzo se conmemoró el día mundial del Sueño, un evento anual internacional destinado a constituirse en un llamado a la acción sobre temas importantes relacionados con el sueño, incluyendo la medicina, la educación y aspectos sociales. “Su objetivo es disminuir muchos problemas de la sociedad a través de una mejor prevención y tratamiento de los trastornos del sueño”, explicó el profesional, quien detalló que este año se celebró bajo el lema “Dormir bien para estar sano”.
Exhaustos, cansados, estresados, hombres y mujeres que viven en las grandes urbes no pueden dormir bien. Un estudio realizado por la Sociedad Latinoamericana del Sueño demostró que casi el 70 de los adultos tiene problemas para dormir. El 85 por ciento atribuye este problema al stress, el 30 por ciento a distintas enfermedades, el 20 a factores ambientales y el 15 a problemas familiares.
El profesional destacó a Salud y Bienestar que “da la impresión que la gente no tiene tiempo para dormir o no quiere dormir”. A diferencia de lo que ocurría en otras épocas, hoy el mundo funciona las 24 horas, nada se detiene y esto también propicia la aparición de trastornos del sueño”, afirmó.
Ronco, luego duermo
Roncar no es síntoma de un sueño feliz: por el contrario, es una expresión sonora de lo mal que duerme, es la expresión de un esfuerzo respiratorio. En los tiempos de Hipócrates, sin saber nada de estadística, auguraban una corta vida a los “roncadores de boca abierta”.
Roncar es un serio problema social, pero lo es mucho mas para su salud. Puede molestar en un avión, en un tren o colectivo, pero la verdad es que la salud empeora cada vez que ronca ya que sufre su sistema cardiorespiratorio y puede llegar a sufrir enfermedades cardiovasculares y/o accidentes cerebrovasculares.
Apnea del sueño
El síndrome de Apnea del Sueño es un trastorno que padece entre el cuatro al 10 por ciento de la población general, en el que los tejidos de la garganta colapsan durante el sueño, lo que produce “paradas” de la respiración, de al menos diez segundos.
Esto ocasiona caída del oxígeno en sangre que produce una reacción de despertar que origina una respiración brusca produciendo un ruido muy fuerte (ronquidos o quejidos) que despiertan y asustan al compañero de habitación, incluso de habitaciones contiguas.
Estas reacciones de despertar (microdespertares o arousals), de las que no es consciente el individuo que las padece, reduce la calidad del sueño y genera al día siguiente, somnolencia diurna, fatiga y deterioro cognitivo, que son todos efectos adversos que pueden afectar negativamente la habilidad de una persona.
Pero la falta de sueño acarrea problemas aún mayores: los accidentes laborales se han convertido en un problema social de gran magnitud, ya que el número de muertes y lesionados por esta circunstancia aumenta progresivamente en todo el mundo. “Entre los múltiples factores que pueden contribuir a que se produzca un accidente de trabajo, el consumo de alcohol o de fármacos o el trabajo por turnos se han asociado con accidentes de trabajo. De los dos primeros factores, hay sobrados ejemplos y es importante su prevención, detectándolos en un examen laboral periódico”, comentó el profesional.
Lamentablemente, la somnolencia diurna excesiva o la privación de sueño, todavía se tiene muy poco en cuenta. “Algunas catástrofes ocurridas en los últimos años se han relacionado con la somnolencia diurna excesiva o la privación de sueño de sus trabajadores, como el accidente radiactivo de Chernobil, el accidente en las costas de Alaska del petrolero Exxon Valdez y la lamentable catástrofe de la nave espacial Challenger, en la que los trabajadores responsables llevaban sin descansar más de 20 horas. Todos esos accidentes tienen en común la aparición de somnolencia diurna en relación con la privación de sueño, y es precisamente la excesiva somnolencia diurna (ESD) el síntoma principal del Síndrome de Apneas Hipopneas Obstructivas del Sueño (Sahos). Una persona con somnolencia diurna excesiva, pausas respiratorias y ronquidos al dormir, es muy probable que padezca este grave síndrome”.
Larrateguy advirtió que los pacientes que padecen Apneas del Sueño, si no han sido diagnosticados y tratados, tienen un mayor riesgo de accidentabilidad laboral y doméstica, debido a una excesiva somnolencia diurna y a una disminución del grado de atención. “Se conoce también, la mayor frecuencia de accidentes de tránsito entre los individuos que presentan alteraciones del sueño provocadas por trastornos respiratorios. Este grado de siniestralidad supone tanto una reducción de la productividad como una alteración del estado de salud”.
Aconsejó la prevención para evitar accidentes, “como una más de las actividades propias de la salud laboral donde el papel del médico de trabajo cobra una importancia principal, en la difusión de estas patologías, para que empresarios y trabajadores conozcan y entiendan la necesidad de la búsqueda y solución de estas enfermedades”.
Recientes estudios muestran que el ronquido y el síndrome de apneas del sueño se relacionan con un aumento del riesgo de accidente laboral, en un 50 por ciento con respecto a controles sanos y en el caso de las mujeres, este riesgo es seis veces mayor.
Los riesgos de no dormir bien
A lo largo del día, recibimos tal cantidad de estímulos que con frecuencia hacen que no tengamos un sueño reparador.
Dormir bien es fundamental para cualquier persona, ya que permite estar alerta, concentrarse, realizar bien sus actividades diarias y ser más tolerante. También es fundamental para tener una buena salud y prevenir la aparición prematura del envejecimiento, así como para reducir factores de riesgo de ciertas enfermedades como el infarto y la depresión.
Consejos para el buen dormir
“Dormir de manera saludable trae beneficios para la salud”, dijo Larrateguy y señaló que mejora la recuperación muscular, la asimilación de recursos alimenticios, la recuperación de energía, la recuperación mental, aumenta la producción de anticuerpos y de hormonas, y disminuye radicalmente el riesgo de enfermedades como la diabetes y otras de índole cardiovascular.
Por eso indicó que “es necesario dormir suficiente pero siempre dentro de un esquema saludable de vida donde la alimentación y el ejercicio físico estén presentes de manera natural”.
Declaración del día mundial del Sueño
- Dado que la somnolencia y el insomnio constituyen una epidemia global que amenaza la salud y la calidad de vida,
- que se puede hacer mucho para prevenir y tratar la somnolencia y el insomnio,
- y que la conciencia pública y profesional son los primeros pasos a la acción….
- se declara que los trastornos del sueño son prevenibles y tratables en todos los países del mundo.
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