Salud y Sueño

 

Volver al Indice

miércoles 30 de abril de 2008

La falta de sueño afecta más al corazón de las mujeres

Produce más estrés y mayores niveles de biomarcadores para la diabetes y las enfermedades cardiacas que en los hombres

(FUENTE: Duke University, news release, March 10, 2008)

VIERNES 21 de marzo (HealthDay News/Dr. Tango) -- Las mujeres sufren más daños en su salud cardiovascular por la falta de sueño que los hombres, y los investigadores del Centro médico de la Universidad de Duke creen saber por qué.

Hallaron que dormir poco estaba asociado con más estrés psicológico y mayores niveles de biomarcadores asociados con un riesgo elevado de diabetes tipo 2 y enfermedades cardiacas. También hallaron que estas asociaciones son más acentuadas en las mujeres que en los hombres.

"Ésta es la primera evidencia empírica que respalda lo que hemos observado sobre el papel del sexo y sus efectos sobre el sueño y la salud", dijo en una declaración preparada el autor Edward Suarez, profesor asociado en el departamento de psiquiatría y ciencias de la conducta.

"El estudio sugiere que dormir poco (medido por la cantidad de horas dormidas, el grado de vigilia durante la noche y, lo más importante, el tiempo que se tarda en conciliar el sueño) podría tener consecuencias de salud más graves para las mujeres que para los hombres", apuntó.

El estudio aparece en la edición en línea de la revista Brain, Behavior and Immunity.

Aunque las mujeres son el doble de propensas que los hombres a reportar problemas de sueño, la mayoría de los estudios realizados se han centrado en los hombres, dijo Suarez, que agregó que este patrón ha ido cambiando poco a poco en los últimos años.

En este nuevo estudio participaron 210 hombres y mujeres de mediana edad sin historial de trastornos del sueño. Ninguno fumaba ni tomaba medicamentos diariamente. Los participantes llenaron un cuestionario estándar sobre calidad del sueño y fueron evaluados para determinar su nivel de depresión, ira, hostilidad y el apoyo social percibido. Se analizaron muestras de sangre de los participantes para detectar niveles de biomarcadores asociados con un mayor riesgo de diabetes y enfermedad cardiaca.

Alrededor del 40 por ciento de los participantes fueron clasificados como malos durmientes, es decir que tenían problemas frecuentes para conciliar el sueño o se despertaban con frecuencia durante la noche. Aunque las mujeres y los hombres del estudio tenían puntuaciones similares de calidad de sueño, sus perfiles de riesgos eran dramáticamente distintos, apuntaron los investigadores.

"Hallamos que en las mujeres, dormir poco estaba fuertemente asociado con altos niveles de estrés psicológico y mayor sensación de hostilidad, depresión e ira. Por el contrario, estas sensaciones no estaban asociadas con el mismo grado de interrupción del sueño en los hombres", dijo Suarez.

Las mujeres que eran malas durmientes también tenían altos niveles de la proteína C reactiva y de interleucina-6, ambos biomarcadores de inflamación asociados con un mayor riesgo de enfermedades cardiacas y niveles elevados de insulina.

"Curiosamente, al parecer no es tanto que la mala calidad del sueño en general esté asociada con un mayor riesgo, sino que el tiempo que una persona tarda en quedarse dormida ejerce el mayor impacto. Las mujeres que informaron tardar media hora o más en conciliar el sueño mostraron el peor perfil de riesgo", dijo Suarez.

Suarez sugirió que las diferencias de riesgos de salud asociadas con el sueño entre hombres y mujeres podrían deberse en parte a las variaciones en la actividad del número de sustancias que están presente de forma natural en el cuerpo, como el aminoácido triptófano, el neurotransmisor serotonina y la neurohormona melatonina.

"Todas estas sustancias son conocidas por afectar el estado de ánimo, el sueño, la conciliación del sueño, la inflamación y resistencia a la insulina", dijo Suarez, que planea investigar más la relación entre el mal sueño y el riesgo de salud entre mujeres y hombres.

http://healthfinder.gov/

 

Volver al Indice

 

Bookmark and Share

 

miércoles 23 de abril de 2008

La televisión podría estar afectando el sueño de sus hijos

Los expertos señalan que ver televisión, sobre todo antes de ir a la cama, está asociado con patrones de sueño irregulares para los más pequeños

Por Kathleen Doheny
Reportero de Healthday

(FUENTES: Dimitri Christakis, M.D., M.P.H., professor, pediatrics, and director, Child Health Institute, University of Washington, Seattle; Nancy Maynard, M.D., pediatrician, Great Falls Clinic, Great Falls, Mont.)

LUNES 25 de febrero (HealthDay News/Dr. Tango) -- Puede parecer una buena idea: dejar a su hijo pequeño ver un poco de televisión para ayudarlo a dormir.

Pero un cuerpo creciente de investigación halla que los bebés y los niños menores de tres años que ven televisión, incluso mucha TV durante el día, se enfrentan a interrupciones del sueño y a horarios irregulares para ir a la cama o para tomar la siesta.

"Sabemos que muchos padres, quizás demasiados, confían en la tele y los videos como parte de la rutina de sueño de sus hijos", señaló el Dr. Dimitri Christakis, pediatra de la Universidad de Washington y coautor de "The Elephant in the Living Room: Make TV Work for Your Kids" (El elefante en la sala: Haga que la televisión beneficie a sus hijos).

"Ver televisión antes de ir a la cama hace que para los niños sea más difícil conciliar el sueño", agregó. "Hay datos científicos que lo avalan".

Como prueba, Christakis hizo alusión a un estudio reciente que dirigió junto con otra colega, la Dra. Darcy Thompson de la Universidad de Washington, que halló que los niños menores de 3 años que veían televisión estaban en mayor riesgo de alteraciones del sueño. Otros estudios han analizado los efectos de ver televisión en niños mayores y adolescentes, y también han encontrado una relación entre la televisión, las alteraciones del sueño y horas más tardías para ir a la cama.

Christakis y Thompson examinaron los datos de una encuesta nacional de niños entre los cuatro y 35 meses de edad, y evaluaron las entrevistas realizadas a los padres de más de 2,000 niños. El resultado: el 27 por ciento de los niños tenía horarios irregulares para ir a la cama y casi el 34 por ciento tenía horas irregulares para tomar la siesta.

El problema es que el número de horas frente a la televisión estaba asociado con una mayor probabilidad de horario de sueño irregular, aunque no pudo establecerse de modo definitivo una relación de causa y efecto. En promedio, los bebés menores de doce meses veían 0.9 horas de televisión; los de doce a 23 meses 1.6 horas diarias; y los de 24 a 35 meses 2.3 horas al día.

Thompson explicó que tener un horario regular de sueño es importante, porque influye sobre la calidad y la cantidad de sueño de los niños. Y los hábitos de sueño saludables pueden prevenir problemas como resistencia a la hora de acostarse o despertarse por las noches, apuntó.

Thompson destacó que una posible explicación era que ver televisión puede hacer que el horario de sueño sea irregular. Otra es que el sueño irregular conduce a ver más televisión, un tipo de círculo vicioso.

Otra duda es si el momento de ver televisión, por ejemplo, antes de acostarse, tiene un impacto sobre el sueño. En teoría, razonó Thompson, los niños que ven muchos programas de contenido violento o inapropiado para su edad podrían experimentar alteraciones del sueño sin importar la hora a la que ven esos programas. Otros podrían argumentar que ver contenidos perturbadores antes de ir a la cama bloquea el sueño.

El mensaje de fondo, de acuerdo con Christakis, es el siguiente: "Si su hijo tiene problemas para dormir, preste atención a sus hábitos televisivos y vea si tienen algo que ver. No es necesario modificar sus hábitos si no tiene problemas para dormir".

La Dra. Nancy Maynard, pediatra de la Clínica de Great Falls en Great Falls, Montana, estuvo de acuerdo.

"Les digo a los padres que es bueno limitar la cantidad de televisión durante el día a menos de dos horas frente a una pantalla, ya sea de televisión, computadora o videojuegos", destacó.

"Además, no es bueno usar la televisión como ayuda para ir a la cama", recomendó Maynard. Esto es así incluso para los estudiantes de secundaria, agregó.

Maynard dijo que entendía porque los padres de niños pequeños pueden verse tentados a aparcar sus niños frente a la televisión antes de acostarlos. "Les ayuda a permanecer en un mismo lugar. Pero no les ayuda a hacer los cambios que el cerebro necesita para pasar al estado de sueño. Y puede que hasta lo empeore. La información visual pone a los niños más activos".

"Lo veo como ir a una feria", le dice Maynard a los padres cuando les recomienda que no permitan que sus niños vean la tele antes de acostarse. "Usted está en mitad del camino, con todas esas luces y ruido. No sé cómo muchas personas pueden relajarse en ese tipo de ambiente".

¿Tiene un niño pequeño con problemas para dormir? Los National Institutes of Health le ofrecen estas sugerencias:

  • Fije una hora regular para ir a la cama cada noche y conviértala en un hábito.
  • Cree una rutina de relajación para ir a la cama, como dar a su hijo un baño caliente o leerle un cuento.
  • Haga alguna actividad relajante después de cenar. Demasiada actividad antes de acostarse puede mantener a los niños despiertos.
  • Evite dar al niño comidas abundantes cerca de la hora de ir a la cama.
  • Evite dar al niño bebidas con cafeína menos de seis horas antes de ir a la cama.
  • Ajuste la temperatura de la habitación para que sea confortable, que no esté ni demasiada caliente ni fría.
  • Asegúrese de que la habitación esté oscura. Si es necesario, utilice una lámpara de noche pequeña.
  • Mantenga el ruido a un nivel bajo.

http://healthfinder.gov/

 

Volver al Indice

 

Bookmark and Share

 

miércoles 16 de abril de 2008

Los fumadores tienen sueños menos profundos

Estudio señala que tienen cuatro veces más probabilidades que los no fumadores de informar sobre un sueño poco reparador

(FUENTE: American College of Chest Physicians, news release, Feb. 4, 2008)

MARTES 5 de febrero (HealthDay News/Dr. Tango) -- Un estudio reciente halla que los fumadores tienen cuatro veces más probabilidades de informar sobre sentirse cansados al levantarse y tienden a pasar menos tiempo en sueño profundo que los no fumadores.

Esto podría deberse a que los fumadores experimentan el síndrome de abstinencia de la nicotina cada noche, lo que podría contribuir a las perturbaciones del sueño, según sugieren los autores del estudio, cuyo informe aparece en la edición de febrero de Chest.

"Es posible que fumar tenga efectos que dependan del tiempo durante el periodo de sueño. Los fumadores experimentan comúnmente dificultades para quedar dormidos por los efectos estimulantes de la nicotina. A medida que avanza la noche, la privación de la nicotina podría contribuir aún más a los trastornos del sueño", aseguró en una declaración preparada el Dr. Naresh M. Punjabi, autor del estudio, de la facultad de medicina de la Universidad Johns Hopkins de Baltimore.

Punjabi y sus colegas estudiaron los patrones de sueño de cuarenta fumadores y otros tantos no fumadores. Hallaron que el 22.5 por ciento de los fumadores informaba sobre la falta de sueño reparador, en comparación con apenas el cinco por ciento de los no fumadores. Los fumadores también experimentaban un menor porcentaje de sueño profundo y un mayor porcentaje de sueño ligero.

Según los investigadores, la mayor diferencia en el sueño entre los dos grupos tuvo lugar cuando comenzó el sueño, lo que sugiere que los efectos de la nicotina son los más fuertes en las etapas iniciales del sueño y se reducen a medida que avanza el ciclo de sueño.

Estos hallazgos podrían ayudar a desarrollar maneras más efectivas de ayudar a la gente a dejar de fumar.

"Muchos fumadores tienen dificultades con la cesación del tabaquismo, en parte porque los trastornos del sueño son el resultado del síndrome de abstinencia de nicotina", aseguró Punjabi. "Comprender los efectos temporales de la nicotina sobre el sueño nos podría permitir diseñar mejor el reemplazo de la nicotina para minimizar los efectos del síndrome de abstinencia que experimentan los fumadores, particularmente durante el sueño".

http://healthfinder.gov/

 

Volver al Indice

 

Bookmark and Share

 

miércoles 9 de abril de 2008

Las horas de trabajo predicen las horas dedicadas al sueño

El desplazamiento diario al trabajo también afecta las horas de sueño

(FUENTE: American Academy of Sleep Medicine, news release, Sept. 1, 2007)

LUNES 3 de septiembre (HealthDay News/Dr. Tango) -- Mientras más horas trabajen los adultos y más tiempo dediquen a su desplazamiento diario al trabajo, menos tiempo destinarán al sueño.

Ese es el hallazgo de una nueva investigación que muestra el impacto del trabajo sobre el sueño.

Los adultos que dormían cuatro horas y media o menos trabajaban un promedio de 93 minutos más los días de semana y 118 minutos más los fines de semana que la media, halla un equipo de investigación de la Universidad de Pensilvania. Las personas que dormían 11 horas y media o más trabajan en promedio 143 minutos menos los días de semana y 71 minutos menos los fines de semana, señalaron.

Los expertos recomiendan que los adultos duerman entre siete y ocho horas por la noche.

"Estos resultados transversales de una muestra representativa a nivel nacional sugieren que las horas de trabajo remuneradas son el determinante más poderoso de las horas de sueño; por lo tanto, las horas de trabajo deberían ser consideradas como un factor importante al momento de evaluar la relación entre las horas de sueño y la morbilidad y mortalidad", dijo en una declaración preparada el investigador principal, el Dr. Mathias Basner.

En su estudio, publicado en la edición de septiembre de Sleep, los investigadores recopilaron los datos de 47,731 participantes de una encuesta sobre el uso del tiempo en EE.UU. llevada a cabo en 2003, 2004 y 2005. La encuesta telefónica de 15 minutos preguntaba a la gente cómo invertía su tiempo entre las 4:00 a.m. del día anterior hasta las 4:00 a.m. del día de la entrevista, así como dónde estaban y con quién.

Los resultados mostraron que mientras más actividades diurnas reportaba una persona, menos horas dedicaba al sueño. Las horas de trabajo tuvieron el efecto más contundente sobre las horas de sueño, informó el equipo.

Los investigadores destacaron que el impacto del tiempo del desplazamiento diario al trabajo sobre el sueño fue inesperado y que se necesita llevar a cabo más investigaciones para comprender cómo las personas manejan su desplazamiento al trabajo y las horas de sueño, así como otros tipos de desplazamiento para diligencias, socializar, asistir a la iglesia y a las actividades de ocio.

Dormir menos horas también estuvo relacionado con el tiempo invertido en actividades sociales, recreativas o de relajación los fines de semana. Los que dormían menos dedicaban más tiempo a la educación, actividades de la casa y, los que dormían muy poco, a la televisión.

En general, los investigadores reportaron que dedicar más tiempo a la televisión estaba correlacionado con más horas de sueño. Todas las demás actividades se reducían en tiempo a medida que aumentaban las horas de sueño.

Durante los fines de semana, los que dormían menos también pasaban más tiempo en promedio frente a la televisión que los durmientes medios, mientras que las personas que tenían más horas de sueño invertían menos tiempo en actividades sociales, recreativas y de relajación.

La edad también afecta el tiempo dedicado al sueño, destacaron los investigadores, que observaron más horas de sueño en promedio en los extremos de la escala de edad tanto en personas mayores como jóvenes. Las personas que tenían entre 45 y 54 años eran las más propensas a trabajar más y dormir menos.

http://healthfinder.gov/

 

Volver al Indice

 

Bookmark and Share

 

miércoles 2 de abril de 2008

La cirugía puede reducir la apnea del sueño

Estudio halla que eliminar el exceso de tejido ayuda

(FUENTE: Amercian College of Chest Physicians, news release, Oct. 24, 2007)

MIÉRCOLES 24 de octubre (HealthDay News/Dr. Tango) -- Un estudio estadounidense halla que un procedimiento que elimina el exceso de tejido en la garganta o en la boca para ampliar la vía aérea puede ayudar a mejorar o curar la apnea obstructiva del sueño.

Los investigadores le dieron seguimiento a 63 pacientes entre los 18 y los ochenta durante siete años y hallaron que el procedimiento, conocido como uvulopalatofaringoplastia (UPFP), eliminaba la apnea obstructiva del sueño en entre la cuarta y la tercera parte de los pacientes, según como se definiera el éxito.

De los pacientes que continuaron con algo de apnea y regresaron para usar el tratamiento de presión positiva continua de la vía aérea (PPCVA), los parámetros necesarios para dicha terapia fueron ligeramente menores. Los investigadores también hallaron que la UPFP reducía el índice medio de apnea e hiponea de los pacientes.

"El índice de apnea e hiponea básicamente nos dice la cantidad de veces que un paciente de apnea del sueño deja de respirar cada ahora", explicó en una declaración preparada el Dr. Akram Khan, autor líder y profesor asistente de la Universidad de Florida en Jacksonville. "Hallamos que el procedimiento quirúrgico reducía los episodios apneicos (sin respiración) en más de la mitad".

Los hallazgos debían ser presentados el miércoles en CHEST, la reunión anual del American College of Chest Physicians, en Chicago.

Khan anotó que la PPCVA "es un tratamiento bien establecido para la apnea del sueño. Aunque la mayoría de los pacientes lo tolera bien, algunos no pueden hacerlo o no desean hacerlo. Estos pacientes necesitan formas alternativas de tratamiento".

La UPFP, que se describió por primera vez en 1981, se ha utilizado ampliamente, aunque sus resultados no han sido constantes. Los investigadores sugieren que los pacientes de apnea obstructiva del sueño leve que son relativamente jóvenes, sanos y delgados podrían obtener mejores resultados con este procedimiento.

http://healthfinder.gov/

 

Volver al Indice

 

Bookmark and Share

 


 
  • Patrocinan: [1] [2] [3] [4] [5] [6] [7] [8] [9] [10]