Salud y Sueño

 

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miércoles 28 de mayo de 2008

Asocian los hábitos de la siesta a trastornos del sueño

Los adultos mayores que luchan contra enfermedades son los más propensos a reponer las horas de sueño perdidas durante el día

(FUENTE: American Academy of Sleep Medicine, news release, May 1, 2008)

JUEVES 1 de mayo (HealthDay News/Dr. Tango) -- Los adultos mayores con problemas de sueño, dolor, diabetes y problemas respiratorios son más propensos a tomar siestas durante el día, según halla un estudio.

Investigadores del Centro médico de la Universidad de Vanderbilt en Nashville,Tennessee, analizaron a 235 personas, con una media de edad de 80.1 años, que fueron monitorizadas durante un promedio de 6.8 noches. El equipo se valió de la actigrafía de muñeca para recopilar datos sobre los patrones de sueño y los ritmos circadianos de los participantes. Los voluntarios también llevaron diarios del sueño.

Los resultados mostraron que el 75.7 por ciento de los participantes anotó en los diarios del sueño al menos cinco minutos de siesta. Los que tenían más episodios de fragmentación del sueño durante la noche, síntomas respiratorios, diabetes y dolor eran más propensos a dormir la siesta.

Los que tenían diabetes tenían una siesta 43 por ciento más larga, mientras que los que reportaban dolor tenían una siesta 27.5 por ciento más corta. Cada hora de tiempo de sueño la noche anterior estaba asociada con un tiempo de sueño 4.1 por ciento más largo en la noche siguiente (la noche de la siesta), y cada hora de siesta (al día siguiente) estaba asociada con un tiempo de sueño 10.2 por ciento menor en la noche de la siesta.

"Nuestro estudio es importante tanto clínicamente como para las investigaciones futuras. Apunta la necesidad de que los proveedores de atención de la salud discutan el sueño nocturno y la siesta durante el día con los individuos mayores", señaló en una declaración preparada la autora del estudio Suzanne E. Goldman.

El estudio "también subraya la necesidad de identificar las causas de las perturbaciones del sueño nocturno con el fin de determinar el tratamiento apropiado. Nuestro estudio sugiere que los adultos mayores duermen la siesta debido a sus problemas de salud y a las perturbaciones del sueño por la noche. Así que la siesta podría reflejar el sueño necesario", dijo Goldman.

El estudio aparece en la edición del 1 de mayo de Sleep.

La falta de sueño puede conducir a varios problemas en los adultos mayores, tales como estado de ánimo deprimido, problemas de memoria y de atención, somnolencia diurna excesiva, más caídas por las noches y mayor uso de medicamentos para el sueño.

La investigación también ha relacionado la falta de sueño con un mayor riesgo de problemas de salud graves, tales como obesidad, enfermedades cardiovasculares y diabetes.

http://healthfinder.gov/

 

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miércoles 21 de mayo de 2008

Dormir muy poco conduce al exceso de peso en los niños

Los investigadores señalan que algunos padres podrían contribuir sin saberlo a los problemas de sueño de sus hijos

Por Steven Reinberg
Reportero de Healthday

(FUENTES: Elsie M. Taveras, M.D., M.P.H., assistant professor of ambulatory care and prevention, Harvard Medical School, Boston; Ann Halbower, M.D., medical director, Pediatric Sleep Disorders Program, Johns Hopkins University Children's Center, Baltimore; April 2008, Archives of Pediatrics & Adolescent Medicine)

LUNES 7 de abril (HealthDay News/Dr. Tango) -- Los bebés que duermen menos de 12 horas al día enfrentan un doble riesgo de tener sobrepeso cuando lleguen a la edad preescolar.

Además, algunos padres podrían contribuir sin saberlo a los problemas de sueño de sus hijos cuando toman medidas con la intención de tranquilizar al niño, pero que en realidad conducen a la perturbación del sueño.

Esa es la conclusión de dos informes que aparecen en la edición especial de abril de Archives of Pediatrics & Adolescent Medicine, que está dedicada a los niños y el sueño.

"La combinación de sueño insuficiente y demasiada televisión se relaciona de manera notable con riesgo elevado de obesidad", explicó la Dra. Elsie M. Taveras, profesora adjunta de atención ambulatoria y preventiva de la Facultad de medicina de Harvard y autora principal del primer estudio.

Para el estudio, Taveras y sus colegas recopilaron datos de 915 niños cuyas madres habían informado sobre los hábitos de sueño de sus hijos durante los dos primeros años de vida. Al usar esta información, los investigadores fueron capaces de determinar cuántas horas dormían los niños cada día entre los 6 meses y los 2 años.

En promedio, los niños durmieron 12.3 horas al día. Cuando los niños cumplieron 3 años de edad, 83 tenían sobrepeso. Los investigadores hallaron que los niños de tres años que dormían menos de 12 horas al día cuando eran bebés pesaban más para su edad y sexo, en comparación con los niños que dormían 12 horas o más como bebés.

Además, los bebés que veían dos horas o más de televisión al día tenían un riesgo 16 por ciento mayor de sobrepeso, en comparación con el uno por ciento de los bebés que no veían televisión, apuntó Taveras.

"La combinación de poco sueño y mucha televisión podría actuar independientemente como un riesgo mayor de obesidad", destacó Taveras. La explicación podría encontrarse en las hormonas que controlan el apetito, agregó.

En el otro estudio, Valerie Simard, del Hospital Sacre-Coeur de Montreal y la Universidad de Montreal, y sus colegas hallaron que el comportamiento de los padres a la hora de dormir estaba relacionado con problemas de sueño en los niños.

Los investigadores pidieron a los padres de 987 niños que llenaran cada año un cuestionario sobre los hábitos de sueño de sus hijos desde que los niños tenían 5 meses hasta los seis años. Hallaron que las perturbaciones del sueño entre los niños muy pequeños (entre 5 y 17 meses) se debían principalmente a "métodos de crianza inadaptativos", por ejemplo, que la madre estaba presente cuando el niño se iba a dormir o alimentar al niño después de que se despertaba. También se encontró que dormir con el niño hacía que fuera más difícil que volviera a conciliar el sueño cuando se despertaba.

"Nuestros hallazgos dejan clara la relación largamente debatida entre los comportamientos de los padres y los problemas de sueño de los niños", concluyeron los autores. "Sugieren que dormir con el niño y otros comportamientos atípicos de los padres tienen consecuencias negativas para el sueño futuro y por lo tanto crean malos hábitos".

En otro estudio que aparece en la publicación, investigadores australianos hallaron que los niños que tenían el trastorno por déficit de atención e hiperactividad eran más propensos a tener problemas de sueño que los niños que no tenían el trastorno.

"Los problemas de sueño en los escolares que tenían TADH son extremadamente comunes y están relacionados en gran medida con una menor calidad de vida, menos funcionamiento diario y asistencia escolar, así como una peor salud mental y menor asistencia al trabajo del cuidador", escribieron los investigadores, liderados por Valerie Sung, del Centro de salud infantil comunitaria de Parkville.

"La puesta en marcha de una intervención del sueño en los niños que tienen TADH podría mejorar de forma factible los resultados más allá del tratamiento del TADH. Es posible que una intervención de este tipo pueda reducir la necesidad de medicamentos en algunos niños", agregó.

Un estudio más, el cuarto, dirigido por Alice M. Gregory, de la Universidad de Londres, halló que los niños que dormían menos eran más propensos a tener de síntomas de ansiedad, depresión y agresión posteriormente en la vida. Entre los 2,076 niños estudiados, los investigadores hallaron que los que tenían problemas de sueño entre los 4 y los 16 años obtenían mayores puntuaciones en las medidas de ansiedad, depresión y comportamientos agresivos entre los 18 y 32 años.

"Los resultados sugieren que los niños que duermen cortos periodos de tiempo podrían estar en riesgo de experimentar dificultades posteriormente en la vida", concluyeron los autores.

Una experta considera que es muy importante fomentar buenos hábitos de sueño en los niños y que para ello se necesita empezar a una edad temprana.

"Debemos prestar atención a los efectos iniciales del sueño, así como a la salud y los hábitos alimenticios de los niños. Esto probablemente prepare el terreno para un estilo de vida, incluso en la primera infancia, que será difícil de cambiar", dijo la Dra. Ann Halbower, directora médica del programa de trastorno del sueño pediátrico del Centro infantil de la Universidad Johns Hopkins de Baltimore.

Halbower considera que se necesita educar a los padres antes de que nazca el niño sobre cómo fomentar un buen patrón de sueño en los pequeños.

"Si me reúno con las madres durante el embarazo y empiezo a hablar sobre los patrones del sueño, las rutinas, hábitos de sueño adecuados y un sueño seguro para los niños, hay más probabilidades de que empiecen a fomentarlo en lugar de tratar de cambiar un comportamiento después de que se ha convertido en una rutina", dijo.

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miércoles 14 de mayo de 2008

La evaluación de la apnea del sueño reduce las complicaciones quirúrgicas

Equipo canadiense desarrolla una prueba sencilla para identificar a los que están en riesgo


(FUENTE: American Society of Anesthesiologists, news release, April 23, 2008)

MIÉRCOLES 23 de abril (HealthDay News/Dr. Tango) -- Un equipo de anestesiólogos canadienses ha desarrollado una prueba rápida autoadministrada para identificar a los pacientes de cirugía que podrían tener apnea obstructiva del sueño (AOS) potencialmente mortal.

Los pacientes de apnea obstructiva del sueño experimentan múltiples interrupciones de la respiración mientras duermen. El trastorno afecta a entre el 2 y el 26 por ciento de la población general.

"Identificar a los pacientes de apnea obstructiva es el primer paso para prevenir complicaciones posquirúrgicas. Se sabe que los pacientes de este trastorno que no reciben tratamiento tienen mayor incidencia de intubación difícil, complicaciones posquirúrgicas, más admisiones a cuidados intensivos y mayor duración de la estadía en el hospital", aseguró en una declaración preparada el Dr. Francis Chung, de la Universidad de Toronto.

El cuestionario STOP de Chung y sus colegas incluye cuatro preguntas sencillas para responder con sí o no. ¿Ronca fuertemente?, ¿se siente cansado, fatigado o somnoliento con frecuencia durante el día?, ¿alguien ha observado que usted deje de respirar durante el sueño?, ¿tiene o se le está tratando la hipertensión?

Si el paciente responde "sí" a dos o más de esas preguntas, se considera que está en alto riesgo de apnea obstructiva. Según un estudio que aparece en la edición de mayo de Anesthesiology, cuando otros factores de riesgo de apnea obstructiva, como índice de masa corporal elevado, edad superior a cincuenta años, circunferencia elevada del cuello y ser de sexo masculino, se combinaron con estas preguntas, la capacidad del cuestionario STOP para predecir apnea obstructiva fue aún mayor.

"Identificar a los pacientes que están en riesgo de apnea obstructiva antes de la cirugía es importante para mejorar la seguridad del paciente. Además, cuando los anestesiólogos ya están avisados sobre la gravedad de la apnea del sueño del paciente, pueden elegir técnicas y equipos de anestesia apropiados y asegurarse de que la cirugía tenga lugar en un centro equipado para enfrentar complicaciones potenciales", aseguró en una declaración preparada el Dr. Jeffrey B. Gross, presidente de la fuerza de trabajo para el manejo perioperativo de pacientes de apnea obstructiva del sueño de la American Society of Anesthesiologists.

Sin embargo, las clínicas y hospitales no hacen evaluación rutinaria de la apnea obstructiva de los pacientes quirúrgicos porque no ha sido un método práctico simple que haya resultado efectivo.

"Un estudio de sueño nocturna es la manera más confiable de diagnosticar apnea obstructiva, pero consume demasiado tiempo y es demasiado costoso para que cada paciente se someta a él antes de la cirugía", aseguró Chung.

En un estudio acompañante del cuestionario STOP, Chung y sus colegas validaron otras dos herramientas de evaluación para la apnea obstructiva de los pacientes de cirugía, el cuestionario Berlín de 11 preguntas y la lista de verificación de la American Society of Anesthesiologists, que tiene doce elementos para los adultos y 14 para los niños.

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miércoles 7 de mayo de 2008

Los niños que tienen migrañas están en mayor riesgo de trastornos del sueño

Estudio halla que tienen el doble de probabilidades de apnea y de despertar varias veces durante el sueño

(FUENTE: American Academy of Neurology, news release, April 17, 2008)

JUEVES 17 de abril (HealthDay News/Dr. Tango) -- Una investigación reciente señala que los niños que tienen migrañas tienen más probabilidades de tener trastornos del sueño, como apnea y desvelo, que los que tienen otro tipo de cefaleas.

"Los problemas del sueño pueden exacerbar los problemas que causa la migraña sobre la salud de un niño y podrían afectar su desempeño académico", aseguró en una declaración preparada la Dra. Martina Vendrame, autora del estudio, de la Universidad Temple de Filadelfia. "Los padres y médicos necesitan ser conscientes de la enorme posibilidad de trastornos del sueño en los niños que tienen migraña y buscar prevención y tratamiento apropiados".

El estudio, que se espera que sea presentado el jueves en la reunión anual de la American Academy of Neurology en Chicago, examinó a 90 niños que tenían cefalea y problemas del sueño. De esos, 60 tenían migraña, 11 cefalea crónica diaria, seis cefalea tensional y 13 cefalea no específica. Fueron estudiados con un polisomnograma, una prueba del sueño que monitoriza el cerebro, los movimientos oculares, la actividad muscular, el ritmo cardiaco y la respiración.

Los niños que tenían migrañas tenían casi el doble de probabilidades que otros de tener apnea del sueño, una afección en la que la vía respiratoria superior resulta obstruida y hace que los pacientes despierten varias veces durante el sueño. Esa respiración de sueño alterado se encontró en el 56 por ciento de los niños que tenían migraña y en el 30 por ciento de los que tenían otros tipos de cefalea.

La migraña grave también se relacionó con menor tiempo total de sueño, mayor tiempo total para conciliar el sueño y sueño MOR más corto, esa etapa del sueño en la que la mayoría de los sueños pueden ser recordados.

La respiración de sueño trastornado también fue frecuente en los niños estudiados que tenían dolor de cabeza no específico y los que tenían exceso de peso.

El estudio halló que la mitad de los niños con cefalea tensional tenían bruxismo, en comparación con el 2.4 por ciento de los que no tenían cefalea tensional.


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