Salud y Sueño

 

Volver al Indice

martes 24 de febrero de 2009

Pautas para dormir bien

A nuestro reloj biológico le gustan los horarios fijos, por eso cualquier alteración provoca dificultades para conciliar el sueño

Los expertos aseguran que es mejor no acostarse hasta que no tengamos sueño y, para que éste llegue, es aconsejable relajarse un tiempo antes. Leer, escuchar música o ver televisión pueden ayudar a dejar atrás el estrés diario y prepararnos para el descanso. Por el contrario, actividades estimulantes como el ejercicio físico, no son aconsejables en las últimas horas de la noche. Además, parece ser que la creencia popular acerca de que tomar un vaso de leche ayuda a conciliar el sueño tiene una base científica.

* Autor: Por TERESA ROMANILLOS
* Fecha de publicación: 22 de febrero de 2009

Para conciliar el sueño, las relaciones sexuales, en el caso de las mujeres, no son demasiado recomendables si, de forma habitual, ya se tienen dificultades, manifestó recientemente Eduard Estivill, director de la Clínica del Sueño del Institut Universitari Dexeus, en Barcelona. Durante la presentación de un estudio sobre los hábitos del sueño en todo el mundo, este experto expuso que el sexo es positivo para el hombre antes de dormir ya que, tras alcanzar el orgasmo, entra en una rápida fase de relajación. En cambio, la mujer permanece estimulada por más tiempo, lo que puede conllevar dificultades para relajarse y conciliar el sueño.

En el informe presentado por Estivill se recomienda un buen vaso de leche antes de irse a la cama ya que contiene un aminoácido que facilita la secreción de melatonina, que es la hormona del sueño. Así, la forma en que despertamos también es importante para respetar los ritmos circadianos y para mantenerse en forma durante el día. La mejor manera es un despertar progresivo con luz ambiental (con despertadores de luz). Las caricias también ayudan a un buen despertar en esta transición y, según Estivill, argentinos, brasileños y españoles son los que más se despiertan de esta manera mientras que sólo dos de cada diez japoneses tienen este hábito.

Nuevo fármaco contra el insomnio

Los desórdenes del ritmo circadiano son una causa frecuente de insomnio. Trabajo por turnos o vuelos transoceánicos alteran el reloj biológico provocando una serie de desajustes que afectan al patrón normal de sueño. El trastorno se produce cuando las horas de sueño previstas no son compatibles con los ritmos circadianos del organismo y se caracteriza por alteraciones del sueño con dificultad para quedarse dormido y excesiva somnolencia cuando se está despierto.

No se trata sólo del "jet lag" de los turistas. Además del malestar ocasionado, la falta de sueño y su mala calidad pueden afectar al rendimiento físico e intelectual con peligro añadido para aquellas personas con actividades laborales que comportan un riesgo, como los pilotos de líneas aéreas o personas que manejan maquinaria. En un estudio publicado recientemente en la revista "The Lancet", se demuestra la eficacia de un nuevo fármaco en el tratamiento del insomnio transitorio que se padece en estas circunstancias. Se efectuaron dos estudios multicéntricos: en uno de ellos se comprobó la eficacia del fármaco así como su mecanismo de acción, midiendo los niveles de melatonina en distintos momentos del día en individuos tratados, y se comparó con otro grupo que recibió placebo.

En otro estudio más amplio se estudiaron 411 individuos sanos a los que se provocó un insomnio transitorio y que después fueron tratados con el fármaco (tasimelteon) o placebo, media hora antes de acostarse. Se demostró que el tasimelteon acortó el tiempo que se tardaba en conciliar el sueño e incrementó también la calidad del sueño comparado con el placebo. No se produjeron efectos secundarios. Este nuevo fármaco, agonista de la melatonina, podría revolucionar el actual arsenal terapéutico contra el insomnio ya que, hasta el momento, las opciones de tratamiento son en su mayoría fármacos tranquilizantes como las benzodiazepinas.

Melatonina, la hormona del sueño

La melatonina es una hormona segregada por la glándula pineal. Una de sus funciones más características es la regulación del reloj biológico humano: su secreción varía durante el ciclo de 24 horas con una producción alta por la noche y prácticamente nula durante el día, ya que la luz inhibe su síntesis. Gracias a esta capacidad para regular los ritmos biológicos y a su acción sedante, esta hormona es eficaz en la inducción del sueño. La melatonina se ha mostrado especialmente útil en el insomnio de ancianos ya que con la edad hay una involución de la glándula pineal, que produce una menor cantidad y provoca, de manera habitual, trastornos del sueño.

También se utiliza en niños con alteraciones del sueño por problemas neuropsiquiátricos (retraso mental y autismo) y en el síndrome de la fase retardada del sueño, un trastorno en el que hay dificultad para conciliar el sueño, a pesar de patrones normales en su profundidad y duración. Por otro lado, los suplementos de melatonina pueden regularizar y normalizar los ritmos circadianos de personas que tienen trastornos del sueño por mantener turnos de trabajo rotativos o por realizar vuelos que atraviesan varios husos horarios, especialmente en dirección Este (desadaptación horaria o "jet lag").

ESPAÑA, PAÍS NOCTÁMBULO

Cada vez más nuestras vidas carecen de horarios. La televisión por cable o satélite, Internet y el número creciente de comercios para noctámbulos están modulando nuestra percepción del tiempo. Esta libertad horaria está transformando nuestros hábitos, convirtiéndonos en un local abierto las 24 horas del día los siete días de la semana. Estos cambios también afectan a nuestros hábitos de sueño. Un estudio realizado por la compañía ACNielsen analizó los hábitos del sueño en diferentes países de todo el mundo basándose en una encuesta realizada por Internet a 1.500 usuarios.

Los datos muestran que cerca de un 37% de la población mundial se va a dormir más tarde de la medianoche. Este porcentaje es parecido en Europa (32%) y en EE.UU. (34%). Sin embargo, la cifra se dispara entre los españoles, ya que el 45% asegura irse a la cama entre las 12 y la 1 de la madrugada, y otro 20% más tarde de la 1. Sólo el 35% se acuesta antes de las 11. No obstante, el récord se lo llevan los portugueses, ya que tres de cada cuatro siguen despiertos pasada la medianoche.

Por otro lado, los primeros en irse a la cama son los noruegos y los finlandeses, que se acuestan antes de las 11. Estos últimos también son los que duermen más junto con los daneses y los franceses: 65% de la población duerme unas ocho horas diarias. Nuestros abuelos consideraban saludable dormir una media parecida (de ocho a nueve horas) pero, en la actualidad, este número se ha reducido a siete u ocho en nuestro país.

Los españoles son de los que más tarde se acuestan, no es de extrañar pues, que también figuren entre los que más tarde se levantan. El 26% se despierta antes de las siete de la mañana, una cifra ridícula ante el 50% de media europea. La mayor parte de los españoles (37%) se levantan entre las 7 y las 8. Otro 24% lo hace entre las 8 y las 9, y el resto más tarde de esa hora. Si los comparamos con el 60% de los habitantes de países como Dinamarca, Noruega o Austria, o con el 29% de alemanes que se despiertan antes de las 6 de la mañana, se extrae que los españoles son una de las poblaciones más noctámbulas.

Por último, muchas personas declaran que el factor que más determina sus hábitos de descanso es el trabajo, muy por encima de factores como la familia o las horas de luz.

http://www.consumer.es

 

Volver al Indice

 

Bookmark and Share

 

domingo 8 de febrero de 2009

La apnea de sueño aumenta los problemas cardiovasculares

El ronquido y los problemas cardiovasculares se influyen mutuamente; las personas con problemas cardiacos tienen más probabilidades de padecer trastornos del sueño, por lo que la insuficiencia cardiaca puede ser una de las causas de la apnea obstructiva del sueño, y la apnea obstructiva del sueño puede empeorar gravemente la función cardiaca

Madrid (5-2-09).- Las personas que roncan presentan mayores problemas cardiovasculares, según un estudio realizado por el área de Cardiología Preventiva en el Centro Cardiovascular del Sistema de Salud de la Universidad de Michigan (EE.UU.) y publicado en la edición de febrero de la revista Journal of the American College of Cardiology.

Así, la investigación demostró que cuando se trató a los pacientes con apnea obstructiva del sueño el riesgo de enfermedad cardiovascular bajo considerablemente, según explica el director de Cardiología Preventiva, el doctor Melvyn Rubenfire, para quien aún "es demasiado temprano para decir si el ronquido es un factor de riesgo independiente para la enfermedad cardiaca".

La apnea obstructiva produce una obstrucción de la parte posterior de la garganta, que ocasiona que en determinados momentos se deje de respirar durante la noche. Cuando se deja de respirar, los niveles de oxígeno bajan drásticamente y contribuyendo al aumento de la presión sanguínea e irregularidades en el ritmo cardiaco, lo cual aumenta el riesgo de infarto.

No siempre las personas que roncan sufren, necesariamente, la apnea obstructiva del seño, aunque "la vinculación es muy fuerte". Por este motivo, advierte de que, todo aquel que ronque fuerte, que se despierte sintiendo que no ha descansado lo suficiente, que tenga hipertensión, diabetes o exceso de peso, tiene propensión a sufrir trastornos de respiración durante el sueño o la apnea obstructiva del sueño.

http://www.azprensa.com/

 

Volver al Indice

 

Bookmark and Share

 

Elimina tus trastornos nocturnos

Sábado, 31 de Enero de 2009 (Últimas Noticias)

Aqui te presentamos algunos consejos para que tus noches sean bellas

El infierno de noche

¿Has tenido a media noche pesadillas, te sobresaltas, lloras, te despiertas gritando con mucha angustia, saltas de la cama, sientes pánico y te da taquicardia? Si esto se repite, debes saber que estás sufriendo “terrores nocturnos”.

En estos sueños aterradores y muy realistas te ocurren accidentes graves, caídas al vacío, pérdidas de seres queridos.

Este padecimiento puede traer problemas en tus relaciones sociales, cuando tratas de ocultarlo resistiéndote a ir de acampada, a pasar la noche en casa de amigos o familiares, incluso a dormir con tu pareja, porque despiertas con tus gritos a los demás, dejándolos por un rato asustados y sin poder dormir.

Terrores, pesadillas o sonambulismo

Muchas personas sufren terrores nocturnos en algún momento de su vida, pero la diferencia entre episodios aislados y terrores nocturnos como trastorno está en que éstos son recurrentes.

Para saber si lo que padeces son terrores nocturnos, según el psiquiatra Juan José López Ibor-Aliño, éstos suelen tener las siguientes características:

• Son intensos, van acompañados de horror y gran agitación corporal. • Te sientas en la cama aterrorizada, con los ojos abiertos, pero sin reconocer el lugar.

• Sufres tensión muscular, sudoración y taquicardia. • Después de despertar bruscamente, generalmente puedes volver a dormirte. • Pueden llegar a repetirse varias veces en la misma noche.

• Suelen ocurrir en la primera mitad de la noche, de una a tres horas después de conciliar el sueño. • A la mañana siguiente llegas a sentirte físicamente como si hubieras tenido una pelea.

• No recuerdas bien, o sólo de manera fragmentada, el sueño que ocasionó este terror.

Estos despertares abruptos no debes confundirlos con pesadillas, pues éstas son menos preocupantes y tienen rasgos distintos:

• Aparecen casi siempre al final de la noche, entre las 4:00 y las 6:00 de la madrugada. • Las recuerdas con detalle después de despertar. • El sobresalto no es tan brusco como en los terrores nocturnos.

Algunas veces los terrores nocturnos coinciden con el sonambulismo, pero tampoco deben confundirse con éste, aunque la diferencia entre ambos aún no sea muy clara.

¿Quiénes los padecen?

Los expertos afirman que los terrores nocturnos son una de las sensaciones más intensas y angustiosas del ser humano. Su origen se desconoce, aunque se sabe que pueden favorecer su aparición factores como los siguientes:

• Genética: Se ha descubierto que este trastorno lo llegan a padecer los dos hermanos, cuando son gemelos afectados por el síndrome o cuando lo sufre uno de los padres de la persona.

• Entorno físico: Pueden ocasionarse por los efectos secundarios de un medicamento, el abuso del alcohol, el consumo de drogas, la falta de sueño o un acceso previo de fiebre.

• Cambio climático: Cuando la temperatura ambiental aumenta, se incrementan los despertares cerebrales sin que la persona sea consciente, y la calidad del sueño se modifica, siendo éste menos reparador y ocasionando estos trastornos.

La angustia es real

Los terrores nocturnos son analizados por los psiquiatras para conocer lo que a la persona le pasa por dentro, y pueden estar relacionados con trastornos psíquicos o estados depresivos, según el psiquiatra Salvador Cervera.

Y es que soñamos para reparar nuestra mente, para archivar las experiencias, para expresar nuestros deseos frustrados o para olvidar lo que nos abruma.

Las personas con sentimientos de inseguridad o ansiedades tienen más probabilidades de sufrir estas pesadillas perturbadoras, porque los sucesos traumáticos, las situaciones estresantes, las relaciones insatisfactorias y los fracasos favorecen la aparición de estos terrores nocturnos, que incluso aumentan durante los períodos de estrés.

Aunque la persona puede no ser capaz de identificar exactamente qué le está afectando, “los terrores nocturnos sobre un mismo tema indican que existe un conflicto psíquico no resuelto”, ha señalado el desaparecido psicólogo Vallejo-Nájera.

¿Entonces qué?

Hasta el momento no existe un tratamiento médico específico para este tipo de trastorno; los medicamentos tranquilizantes a muchas personas les aumentan la propensión a sufrir terrores nocturnos.

Sin embargo, tú puedes lograr efectos preventivos:

• Controla el estrés. La tensión, ansiedad y fatiga disparan estos terrores.

• Relájate. Hay distintas técnicas que te pueden ayudar a aliviar este problema, por ejemplo el yoga, que es muy eficaz para relajarte física y mentalmente.

• Haz ejercicio. La actividad física ayuda a tranquilizarte y dormir mejor, pues liberas endorfinas que tienen propiedades analgésicas.

• Duerme bien. No te conviene desvelarte, ni dormir poco, ni en exceso. Lo ideal son ocho horas diarias.

• Modera los estimulantes. Disminuye el consumo de cualquier bebida alcohólica o con cafeína como café, té, chocolate o refrescos de cola.

• Aromaterapia. Respira esencias diluidas en agua para relajarte, como lavanda, romero, manzanilla, mejorana, menta o rosa.

• Musicoterapia. Los expertos recomiendan escuchar música relajante como la ‘Serenata’ de Schubert o el ‘Sueño de Amor’ de Liszt, o música que reproduzca los sonidos de la naturaleza.

• Terapia psicológica. Las pesadillas son una forma de identificar y resolver problemas personales. Si logras reconocerlas y tratarlas, podrás dejar de tener los terrores nocturnos.

http://www.elmanana.com.mx

 

Volver al Indice

 

Bookmark and Share

 

sábado 7 de febrero de 2009

La inflamación podría tener que ver con la duración del sueño

El estrés y el estado de ánimo afectan los reguladores de la citoquina que subyacen a los hábitos de reposo, plantea un estudio

(FUENTE: American Academy of Sleep Medicine, news release, Feb. 1, 2009)

LUNES, 2 de febrero (HealthDay News/Dr. Tango) -- La inflamación podría tener que ver con la salud de las personas que duermen demasiado o muy poco, según un estudio estadounidense en el que participaron 614 personas.

Estudios previos habían relacionado una duración del sueño tanto corta como larga con un mayor riesgo de enfermedad cardiaca coronaria, diabetes, obesidad y muerte. Las elevaciones crónicas de las citoquinas que regulan la inflamación fueron asociadas con un mayor riesgo de problemas de salud como la enfermedad cardiaca y la diabetes.

En este nuevo estudio, los participantes llenaron un cuestionario sobre los hábitos de sueño y pasaron una noche en un laboratorio del sueño. La duración promedio del sueño habitual reportado fue de 7.6 horas, mientras que la duración media en el laboratorio del sueño fue de 6.2 horas.

Cada hora adicional de sueño reportado se asoció con un incremento de 8 por ciento en los niveles de proteína C reactiva (PCR) y con un incremento de 7 por ciento en los niveles de interleucina-6 (IL-6). Tanto la PCR como la IL-6 son citoquinas que regulan la inflamación. Cada hora de reducción de sueño verificada fue asociada con un incremento de 8 por ciento en el factor de necrosis tumoral, otra citoquina que regula la inflamación.

Los investigadores también encontraron que los participantes que dormían más tiempo eran mucho más jóvenes y que una menor duración del sueño fue asociada con un incremento en la prevalencia de la diabetes, hipertensión y apnea obstructiva crónica.

"El hallazgo más sorprendente fue que encontramos diferentes relaciones en función de la medida del sueño", dijo el autor principal, el Dr. Sanjay R. Patel, profesor asistente de medicina de la Universidad Case Western Reserve en Cleveland.

Patel y colegas dijeron que los diferentes patrones de asociación con los niveles de citoquina sugieren que la duración autoreportada del sueño revela patrones de sueño crónico (a largo plazo), mientras que las pruebas en el laboratorio del sueño ofrecen una medida aguda (a corto plazo). Además, los dos métodos de medir la duración del sueño pueden estar influenciados por diferentes factores subyacentes de los hábitos de sueño, como estrés y estado de ánimo, que pueden tener un efecto directo sobre los niveles de citoquina.

El estudio aparece en la edición del 1 de febrero de Sleep.

http://healthfinder.gov/

 

Volver al Indice

 

Bookmark and Share

 


 
  • Patrocinan: [1] [2] [3] [4] [5] [6] [7] [8] [9] [10]